Conocí a dos locos por ahí, es de esa gente que se te cruza por la vida y de una manera u otra, nunca querés ni podés librarte de ellos. Son de esas personas adorables y queribles, de esos que van por la vida con un aura de sonrisas, de respeto, de alegría por la vida. Sería difícil encontrar dos personas más increíbles y admirables que ellos dos, porque, al fin de cuentas, uno escribe sobre la gente que admira, la gente que quiere, la gente que es particular en algún aspecto. Y estos dos locos de remate, son particulares por su forma de ser, y los admiro y quiero por eso. Hay que decir que son dos locos lindos. Dos locos lindos y enamorados, porque los dos tienen un poco de sangre italiana, literal o metafóricamente: ambos viven las cosas más al extremo, si se aman, se aman terriblemente, y si se pelean, se pelean terriblemente. Pero, al fin y al cabo, el amor es de esas cositas de la vida que no se van, sólo cambia y se transforma, como la energía. Pero ponen toda su sangre en lo qu...