Quiero ser otra. Quiero cambiar, quiero ser una persona menos apegada a las personas. AH, el gran problema de mi vida siempre fue el mismo... ¡Estar demasiado apegada a las personas! Esto no quiere decir ser cariñosa, sino que es que me importen demasiado, quererlos, necesitarlos, tenerlos en TAN ALTA ESTIMA, que me doy yo misma contra el pavimento una, y otra, y otra vez, siempre cayendo en las garras de la sobrestima. ¿Saben qué? Ésta es la Agus técnicamente ideal. En esta personalidad paralela, leo muchísimo más. Leo un montón, no chateo, no entro al Facebook, no toco la computadora, salvo para escribir en este blog que, en vez de estar plagado de mis patéticas explosiones emocionales, sino que está lleno de cosas que yo escribí, que no tienen que ver conmigo: cuentos, poesías, textos cortos, y hasta tal vez una novela. También dibujos, flasheos, recomendaciones de libros, de películas. Esta Agus técnicamente ideal no sale. Se queda todo el día leyendo. Y finalmente se compra una...